• 29ª muestra anual de fotoperiodismo argentino- ARGRA
    ¿Cómo recordaremos el 2017? ¿Será el año de la movilización que frenó el resbaloso fallo...
  • un lugar común - Rodrigo Claramonte curador · Manuel Fernádez
    Un Lugar Común es una exploración de los procesos subjetivos de territorialización que se desarrollan...
  • la tv ha muerto ¡viva latinoamérica! Colectivo Yunga en Llamas
    “La televisión ha muerto” es un proyecto artístico que constituye en sí mismo una denuncia...
  • Al ver veras - Alessandra Sanguinetti
    Este trabajo es la continuación de “Las aventuras de Guille y Belinda, y el enigmático...
  • Marea verde
    curadoras · Ana Casas Broda (España/México), Maya Goded (México) y Gisela Volá (Argentina
  • piso 14 depto 283 - Jorge Augusto Cruz
    “Piso 14 depto 283”, un lugar en Buenos Aires donde los prejuicios, el acoso, los...
  • el desorden de las apariencias - Eduardo Gil
    Seguir los rastros de una escritura, así como se persigue el punto de una media...
  • DIVERTIMENTOS MUSICALES -Pablo Corral Vega
    Me obsesiona la posibilidad de fotografiar la música, sus fluc - tuaciones, la manera en...
  • siluetas & lazos
    curadores · Julio Pantoja (Argentina), Guadalupe Arriegue (Argentina)
  • Independencias - editor · Gabriel Díaz
    Las imágenes latinoamericanas son inconfundibles. Hay algo en ellas, en sus entornos, en la...
  • the journey - Walter Astrada
    La idea de viajar la tuve desde pequeño, leyendo libros de aventuras como La vuelta...
  • NO -Pepe Mateos
    Teatro social de operaciones. La calle, el espacio urbano y público como teatro, territorio de...
  • kintsugi - Maria Mines
    "33, dijo, mientras cortaba en partes un papel impreso con letras que señalaban este destino...

EXPOSICIONES Y PROYECCIONES 2018

piso 14 depto 283

Jorge Augusto Cruz

“Piso 14 depto 283”, un lugar en Buenos Aires donde los prejuicios, el acoso, los malos recuerdos de la adolescencia quedan de lado. Somos libres y los juicios del mundo externo no modifican nuestra realidad. Reflexionamos constantemente, generando un espacio de contención mutua donde lo perverso de la sociedad queda en segundo plano.

Constantemente nos encontramos en lucha interna con nuestros miedos, donde uno se enfrenta a su otro yo, y entonces apelamos a la resiliencia comunitaria para emergerá la superficie. El uso del cuerpo, los tratamientos médicos, los morbos, el cruising y la promiscuidad, son temas que nos atraviesan a todos por algún costado y algunas veces por el centro de uno mismo.

Hay algo que nos une, nos fortalece, y es que somos LIBRES. También somos vidas inestables, resistentes a lo efímero, a los cambios que provoca el tiempo. Nos mantenemos erguidos por nuestra capacidad de adaptarnos, de simular, de camuflarnos, de deconstruirnos. Nos reconocemos a nosotros mismos dentro del caos, como una fuerza ambulante en el azar; pero por sobre todo nos reconocemos militantes de nuestra vida, de nuestra sexualidad, de nuestras decisiones.

marea verde

curadoras · Ana Casas Broda (España/México), Maya Goded (México) y Gisela Volá (Argentina)

No es la cuarta ola, es una marea verde que llega con fuerza
abrasadora aunando las voces de millones de mujeres de todas
las generaciones, con toda su diversidad de cuerpos gestantes
que reclaman con grito de guerra por el derecho a decidir sobre su territorio físico y tener soberanía sobre sus cuerpos para construir una maternidad por decisión. La Marea Verde inunda las calles con glitter brillante, con pañuelos verdes, con cuerpos
sin miedos, con lluvia, con frío, con abrazos calientes que abrigan, con baile, con goce, con organización, con conquista, con experiencia y sabiduría de aquellas que vienen desde tiempos lejanos nadando contra la corriente, con las que estaban sumergidas buscando alcanzar a la superficie para lograr encontrarse con otres y con las que comienzan a nadar y nos enseñan que se está presente y se lucha danzando hasta que salga la ley.
Debemos prestar atención y detenernos intentando escuchar
las imágenes que salen del registro de un aparente acontecimiento. Esta convocatoria visual tiene una excusa enorme, la de generar un relato de estos tiempos históricos en torno a los derechos de la mujer sobre el debate al acceso por el aborto legal, seguro y gratuito en Argentina.
Que hable el movimiento, las telas y los rostros. El reclamo está aquí y en todos lados y ciego el que no quiera ver, las aguas están inquietas. La marea está viva y aquí no se rinde nadie. “Marea Verde” es un proyecto conjunto de SubCoop y la Fundación Infoto que verá la luz en formato de libro digital, primero, y luego en versión clásica en papel –diseñado por Verónica Borsani – que aspira ser una herramienta para las luchas que se vienen. ¡Que sea ley!.

Participan de este proyecto:

Agostina Demarchi / Agustina Feaherston / Agustina López / Aisha Maya Bittar / Alana Rodriguez/ Alejandra Malcorra / Ana Bombello / Ana Isla / Anabella Aranda / Analía Cid / Andrea Castaño y Carla Policella / Andrea Ostera / Andrea Raina / Ángela Tettamanti  / Angie Milena Espinel / Anita Pouchard Serra / Ayelen Rodriguez / Borde Colectivo / Carla Temporetti / Carolina Cabrera / Carolina Martinez / Carolina Sánchez Vázquez / Cecilia Antón / Cecilia Basterrechea  / Cecilia Bethencourt / Celeste Destéfano / Colectivo de fotógrafas Fisgona / Colectivo Fluxus Foto / Colectivo Manifiesto / Colectivo Sado / Colectivo Voces para multiplicarnos / Constanza Lupi / Constanza Niscovolos / Dafne Gentinetta/ Dagna Faidutti / Daiana Martínez / Emiliana Miguelez / Erica Cánepa / Fernanda Leunda / Fernanda Soria / Fernanda Soria / Florencia Castello / Florencia Ferioli / Florencia Martinez Stoessel / Gala Abramovich / Georgina García / Gilda Lorenti / Guadalupe Arriegue / Guadalupe Gómez Verdi, Lisa Franz y Léa Meurice / Helga Mariel Soto / Jimena Aelen / Jimena Chávez / Jose Nicolini / Josefina Baridón / Julia Negri / Julia Russo Martínez / Julia Sbriller / Julieta De Pian / Julieta Dorin / Karen Toro / Lara Otero / Laura Rivas / Liliana Contrera / Lucía Laurent / Ludmila Belizán / Luisa Magdalena / Maia Alcire / Mailen Panichella / Marcela Heiss / Maria Florencia Lencina / María Naveiro / Maria Paula Ávila / Mariana Lanús / Mariana Sabbadini / Mariana Varela / Marina Carniglia / Martina Perosa / Max Varela Jones / Melisa Salvatierra / Melisa Scarella / Melissa Salvatierra / Natalia Díaz / Natalia Sofía Molina / Nicole Díaz / Noelia Monopoli / Nora Narvaéz / Otra Óptica / Paola Olari Ugrotte / Paula Lobariñas / Rocío Tursi / Romina Elvira / Romina Morua / Ruedaphotos  / Sandra Rojo / Sara Jurado / Sofía Martinez Bordone / Sol Atta / Soledad Castro / Soledad Galván / Soledad Ochoa / Valentina  Kalinger / Valentina Casuscelli / Vanesa Espinoza / Verónica Cozzi / Victoria Cuomo / Victoria Gesualdi / Virginia Barbagallo / Vivian Ribero / Xoana Villalba

29ª muestra anual de fotoperiodismo argentino

ARGRA

¿Cómo recordaremos el 2017? ¿Será el año de la movilización que frenó el resbaloso fallo del 2×1 y dejó en claro que la mayoría de la sociedad había saldado algunos debates? ¿O lo evocaremos por una represión a reporteras y reporteros gráficos, como no ocurría en las últimas dos décadas? ¿Quedará en la historia como el año corto? ¿Habrá terminado en noviembre para dejar ese diciembre de la reforma previsional como parte de este 2018 con ajuste, endeudamiento y retorno al FMI, esa sigla que suena a palabra mala? Eso es lo que ponen en discusión las y los fotógrafos cada vez que levantan su cámara y hacen foco: el sentido. Tal vez por eso, en ese diciembre convulsionado, se convirtieron en blancos móviles por primera vez, desde aquel otro violento y angustiante diciembre, el de 2001.
Sintieron en la piel la repetición de las balas de goma.
Hubo más de veinte heridos de distintos medios de comunicación, sin contar los gaseados adrede… 

kintsugi

María Mines

El kintsugi, o la belleza de las cicatrices, es una técnica japonesa
originaria del sXV que consistía en unir, usando una laca especial y polvo de oro, las piezas rotas de un objeto de cerámica, cristal, porcelana u otros materiales, entendiendo que el objeto es
más bello por haber estado roto. Es una técnica concebida como
una forma de devolver a la vida los objetos rotos.
Cuando los japoneses reparan objetos, enaltecen la zona dañada
rellenando las grietas con oro. Ellos creen que cuando algo ha
sufrido un daño y tiene una historia, se vuelve más hermoso.
El resultado es que la cerámica no sólo queda reparada sino que
es aún más fuerte que la original. En lugar de tratar de ocultar los
defectos y grietas, estos se acentúan y celebran, ya que ahora se
han convertido en la parte más fuerte de la pieza.
La aceptación de lo inevitable, la imperfección, la mutabilidad,
el reconocimiento de que las cosas son siempre incompletas,
el descubrimiento de la belleza en la fealdad, lo conmovedor en
los defectos, está en el trasfondo de esta filosofía.

siluetas & lazos

curadores · Julio Pantoja (Argentina), Guadalupe Arriegue (Argentina)​

Siluetas & Lazos es una recolección de imágenes que utiliza el lenguaje de la luz y la sombra para construir memoria, como cosa mutable y en constante creación, a partir de las fotos que producimos. Son parte de un magma que conforma todo un imaginario social: el tejido visual que vivimos y habitamos. La foto revive,
evoca y pliega el tiempo (los tiempos), vuelve a ser presente y reivindica la experiencia como fuente necesaria: la acción.
Esta muestra reúne cincuenta imágenes que reflexionan sobre la fotografía y el uso documental de una manera expandida, es decir: por fuera de los márgenes de las convenciones sociales e históricas de los discursos hegemónicos, para hablar de otro
tipo de documento fotográfico: más interdisciplinario y más intangible. La fotografía por fuera de sus bordes bidimensionales, caleidoscópica.
La foto tomada por Eduardo Gil, elegida como punto de referencia de esta edición de la Bienal, nos trae preguntas alrededor de los alcances de la fotografía documental en el registro de performances colectivas, en la producción de sentido, en el reencuentro, en el registro de lo acontecido, en el ritual y en la memoria, a través de las imágenes La pegatina colectiva de siluetas, ideada por una tríada artística
que recurrió a las Madres de Plaza de Mayo para poder llevarla a cabo, señala el poder de realización de las Madres para convertir en posible lo que parecía imposible. Hacer 30.000 siluetas en tamaño real y pegarlas en la Plaza de Mayo. El 21 de septiembre de 1983, durante la III Marcha de la Resistencia, la sociedad realizaba un acto colectivo con una función restauradora. La desaparición
se vuelve aparición. Significó la realización utópica (lo que parece un oxímoron) que plantearon las vanguardias: la fusión entre el arte y la vida; la lucha contra el olvido, a partir de la performance simbólico-artística, que significó un ritual colectivo de apropiación del espacio público.

Autores/as: Alejandro Stark / Andrea Alkalay / Anita Pouchard Serra / Belén Grosso y Sebastián Pani / Beto Gutiérrez / Celeste Gómez Mujica / Colectivo Posteo / Diego Aráoz / Eduardo Gil / Ensamble Bembé Guiné / Esteban Pastorino / Eric Markowski / Federico Caruso / Federico Martinelli / Federico Viegener / Fernanda Molina / Fernanda Rivera Luque / Fernando Julián / Gabriel Bicho / Gabriel Orge / Gabriela Ballesi / Guadalupe Gómez Verdi / Guilherme Bergamini / Henrik Malstrom / Inés Bonduki / Juan Diego Pérez LaCruz / Lara Negro Otero / Liliana Contrera / Luis Martínez Conde / Marcos Goymil / Marcos Méndez / María Eugenia Cerutti / María Sol Tuero Caso / Mariana Saprisa Morán / Martín Bollati - Federico Paladino / Mecha Frías / Mercedes Fino / Nathalia Heim / Nicolás Martínez Ribó / Nicolás Sáez / Pablo Tesoriere / Paula Herrera Nóbile / Paula Teller / Sandy Gutkowski / Sergio Adriano / Sol Kutner / Soledad Borches /

un lugar común

Rodrigo Claramonte -curador · Manuel Fernádez

Un Lugar Común es una exploración de los procesos subjetivos
de territorialización que se desarrollan en los márgenes y en las
fronteras que marcan el límite y la división entre la Capital Federal
y la Provincia de Buenos Aires

Las fronteras son imposiciones delimitatorias que no contemplan
la subjetividad de los procesos territoriales / los espacios vivos de
las fronteras son los márgenes / los límites operan para convertir
a estas zonas en elementos abstractos / territorios sin experiencia
/ los mapas son estrategias narrativas donde se disputa parte del
sentido común / el margen es una figura de indefinición aparente /
lugares desatendidos desde la centralidad una vez que son establecidos
en la conformación territorial / el mapa no es el territorio
/ el territorio es el espacio socialmente constituido / áreas donde
surgen propuestas para la reconfiguración de estos paisajes / alternativas
ante las imposiciones estructurales político-cartográficas
y clasistas / los márgenes son zonas de clivajes: intersticios
/ en los cuales, a partir de acciones humanas y la presencia física
se da sentido a esa porción de tierra y se la convierte en territorio
/ desde los márgenes y la periferia hacia la línea divisoria

el desorden de las apariencias

Eduardo Gil

Seguir los rastros de una escritura, así como se persigue el punto de una
media que se corre, nos sugiere Roland Barthes para abordar aquellas textualidades que, elusivas a la atribución de sentidos últimos y al encasillamiento, han de recorrerse y no de atravesarse, donde todo está por desenredar y nada por descifrar. Propuesta atinada para transitar la extensa obra fotográfica de Eduardo Gil, una constelación de imágenes que, en tanto diversas e inestables, se fundan en lo que podríamos llamar una poética de la impermanencia, a la vez que van punteando de forma tan sigilosa como obstinada los nudos de sus recorridos posibles.
El desorden de las apariencias insinúa una acción y un gesto deliberado,
apunta a jugar con lo que se tiene y barajarlo de otra manera y, al mismo
tiempo, desestabiliza los lugares más fatigados por la práctica y por la crítica
fotográfica. El trabajo con el equívoco entre lo que se da a ver, se insinúa y
retacea es, quizás, la cifra constante que hilvana las series: desde Argentina, donde puede leerse un relato en superficie o bien seguir las formas que relampaguean y enlazan unas fotografías con otras como en un canon visual; pasando por Paisajes, que juega con la ambigüedad entre lo físico y lo geográfico, a partir de las texturas de un conjunto de rostros; hasta Aporías, donde las imágenes de edificaciones devastadas y detritus de la ciudad moderna esconden la perversidad de los proyectos neoliberales que las originaron. Se trata de seguir ese punto que se corre —desde los ensayos sociales de largo aliento, gestados hacia principios de los años 80, hasta los
proyectos más contemporáneos de impronta conceptual que hacen foco en
el medio fotográfico— para advertir los saltos y las continuidades. En todas
esas fotografías el acercamiento al mundo sensible, a aquello que se torna
esquivo por su propia naturaleza, se realiza a través de un registro minucioso
de las marcas, señas y huellas que la historia natural y social ha dejado en
vestigios personales, públicos y colectivos. Eduardo Gil ha transitado con audacia a lo largo de los años por distintas zonas, registros y entonaciones visuales. Como si esa pulsión de correrse de los lugares establecidos también acompañara un fuerte deseo de desembarazarse de todo aquello que se pueda asimilar a un estilo reconocible, a la impronta de autor, con todo lo que éste tiene, como bien sabemos, de impostura y construcción; en definitiva, de apariencia.

Paula Bertúa

al ver, verás

Alessandra Sanguinetti

Este trabajo es la continuación de “Las aventuras de Guille y
Belinda, y el enigmático significado de sus sueños”. Cuando Beli y Guille entraron en la adolescencia fue tentador dar por terminado el trabajo, y dejar que Guille y Beli vivan en nuestra imaginación en un estado de encantamiento infinito; pero me propuse seguir y profundizar en la vida adulta, con la idea de continuar hasta que las tres seamos viejitas. Al pasar de los años se puede ir tomando cierta distancia y contemplar insinuaciones de lo que está por venir, de las transformaciones, de lo que no se puede escapar y de lo que se man tiene firme; y se puede explorar hasta qué punto controlamos nuestro destino a medida que la vida se enreda dentro de las expectativas y limitaciones de nuestras circunstancias.
Todo esto en la mítica pampa, tan enraizada para bien o para mal en nuestra identidad, donde siempre se celebran los logros de los hombres, sus alegrías y tristezas; pero rara vez se reconoce la vida de las mujeres, que siguen siendo en gran medida ignoradas e indocumentadas.
El paso del tiempo está en el corazón del trabajo, y la fotografía tiene el poder singular de aislar y recortar caprichosamente ciertos momentos; pero recién podemos vislumbrar un sentido cuando relacionamos estos momentos aislados, cuando juntamos los puntos que por más arbitrarios que sean, terminan
por describir una vida.
Yo tenía la edad de ellas ahora (29) cuando empezamos. El sentido de momentos aislados sólo se puede vislumbrar una vez que logramos tomar distancia y juntar las claves, avistar cómo se enlazan y hacer conexiones que nos permitan obtener
información, pero siempre que tras la acumulación de tiempo logremos retroceder y comenzar a reconocer patrones y significados en nuestras acciones y en quienes nos rodean.

no

Pepe Mateos

Teatro social de operaciones.
La calle, el espacio urbano y público como teatro, territorio de
operaciones donde se representan tensiones sociopolíticas que
exponen y determinan el funcionamiento de una sociedad.
Conflictos resignificados y mediatizados socialmente.
La calle, campo de batalla y de encuentros.

independencias

editor · Gabriel Díaz

Las imágenes latinoamericanas son inconfundibles. Hay algo en
ellas, en sus entornos, en la mirada de la gente retratada que denota cierta ausencia; algo que no está completo;falta una baldosa una alegría, un familiar, un plato de comida. No es la desolación, y
claro está, mucho menos la opulencia. Es la eterna construcción, la lucha continua por achicar la brecha de la desigualdad; paredes despintadas, hojas de cuadernos arrugadas, pupitres de un colegio a la intemperie, una fábrica a mediomecanizar, una enorme cicatriz de una operación mal hecha; una bandera raída al viento y la estatua de un héroe de aquella lucha independentista, en medio de la nada. Tenemos más sueños que realizaciones. Y estas fotos de la patria grande parecen traducirnos esa sensación.
¿Cuántas batallas por la independencia aún nos faltan? Si las pequeñas vicisitudes de la historia sirven para pintar una sociedad,
bien vale recordar que la mismísima Acta de la Independencia firmada en Tucumán el 9 de julio de 1816 fue robada y nunca más se supo de ella. Algunos culpan al chasqui que la llevaba hacia Buenos Aires; parece ser que en medio de un descuido fue asaltado; otros miran hacia Rosas, y lo hacen culpable. Lo cierto es que el acta fundacional de nuestra independencia, en el país de los desaparecidos, está desaparecida. No sería más que una anécdota sino fuera porque resultó toda una alegoría de nuestra historia; dependencia de las clases dominantes, de los mercados internacionales, del FMI, de las economías más poderosas y del libre mercado que siempre resulta libre sólo para los que más tienen.
Pero también es cierto que muchas de estas fotos nos muestran utopías. Y, parafraseando a Eduardo Galeano, ella, la utopía,
está en el horizonte, si nos acercamos dos pasos, ella se aleja
dos pasos. ¿Y entonces para qué sirve la utopía? le preguntaron.
Sirve justamente para eso, para caminar. Hace décadas que caminamos tratando de remover las cadenas. Nuestras fotos dan
testimonio de eso. Nuestros fotógrafos están “ahí” para contar,
para narrar la ausencia, pero también la lucha. Fotografiamos para
mantener viva la esperanza.
Eduardo Longoni
“Independencias”, proyecto editorial de largo aliento, se conformó
a lo largo de tres bienales y es un homenaje al Bicentenario de la
Independencia. Con la coordinación de Diego Aráoz y la dirección
editorial de Jorge Piccini se presenta en su versión digital esperando la oportunidad de estar impreso en papel.

Alejandra Uñates / Alejandro Rodriguez / Alexandre Severo / Ana Cea / Andrés Lofiego / Ariadna Lasser / Ariel ArangoPrada / Atilio Orellana / Bruno Cerimele / Camila Domingues / Carla Policella / Constanza Basconés / Cristian Delicia / Chelco Razzano / Dalila Gutierrez / David Muñoz / David Schäfer / Diego Aráoz / Eduardo Grossman / Eduardo Rivero / Emiliana Miguelez / Emmanuel Pereyra /Ernesto Ramirez / Eugenio Adorni / Fabián Rizo / Fabiola Cedillo / Gato Villegas / Georgina García / Guido Piotrkowski / Gustavo Calcaterra / Indómita Luz Coop.Ltda. / Jerónimo Rivero / Jorge Olivera/ Laura Diarte / Leandro Vellón / Liborio Noval / Liliana Courtade / Livio Javier Giordano / Marcelo Brodsky / Marcos López / Margarita Montealegre / María Florencia Elgassi / Mariana Bellone /Nazareno Ausa / Nazareno Russo / Nicolás González / Pablo Barrera / Pablo Linietsky / Ramón Teves / RES / Rubén Romano / Sandra Flomenbaum / Santiago Hafford / Sergio Dominguez / Susana Girón / Teresita González / Tony Valdez / Víctor Notarfrancesco. independencias editor · Gabriel Díaz- Susana Girón - 2012

divertimentos musicales

Pablo Corral Vega

Me obsesiona la posibilidad de fotografiar la música, sus fluctuaciones, la manera en que las personas se transmutan al escucharla, al bailarla, al sentirla en su piel. Todo comenzó en 1999 con un proyecto sobre el tango que hice para la revista National Geographic. Desde entonces he explorado los más diversos parajes musicales. Me viene a la mente el fado en Lisboa; el samba en Río de Janeiro; el vallenato en la costa colombiana; y, claro, el tango en Buenos Aires, el tema que para mí nunca se agota. Me interesan los estados interiores que la música genera, la celebración de la identidad, la sensación de pertenencia a una comunidad, la nostalgia y la algarabía, el abrazo. Un género musical actúa como un hilo invisible que marca la estética y el comportamiento. En sus notas y ritmos se refleja el alma y el afán lúdico de un pueblo, y están las claves para navegar el amor y el desamor, la ausencia y la presencia. Estas imágenes son sólo un divertimento, un pretexto para mirar mientras los otros ríen, bailan, escuchan, sienten.

the journey

Walter Astrada

La idea de viajar la tuve desde pequeño, leyendo libros de
aventuras como La vuelta al mundo en 80 días, de Julio Verne.
Durante más de 20 años, como fotoperiodista, viajé y viví en
muchos países, y realicé proyectos sobre temas sociales y de
violaciones de derechos humanos. Recién en 2010 decidí cumplir mi sueño de niño.
En Haití, mientras cubría un brote de cólera y las elecciones presidenciales, decidí que una moto sería mi medio de transporte; pero no tenía una ni sabía conducirla.
Cuando regresé a Madrid, aprendí a manejar una moto, ahorré dinero, imaginé un recorrido, verifiqué visados, vacunas, burocracia, y combatí el típico miedo personal (“Y si…”) que nos paraliza sin dejarnos desarrollar nuestros sueños.
El 1 de mayo de 2015 salí de Barcelona, atravesé los Balcanes, Grecia, Turquía, Georgia, Armenia, Rusia y Asia central, los llamados istanes, donde la influencia soviética aún continúa. Crucé Mongolia, antes del invierno llegué a Vladivostok, pasé a Corea del Sur, India, Birmania, Tailandia, Laos, Vietnam, Malasia, Indonesia y Australia. Finalmente llegué a Chile y Argentina, donde me encuentro ahora.
Hace más de tres años que salí y siento que cada día es como
si comenzara el viaje; ese cosquilleo y emoción cada vez que arranco a Atenea (así bauticé mi fiel Royal Enfield), con la que recorrí casi 100 mil kilómetros y atravesé 30 países.
Viajero y nómada, me mueve el interés por conocer países, personas y culturas. Detesto las fronteras. Viajar ayuda a pensar distinto, a encontrar diferencias y también muchas cosas en
común que desconocemos. Lo que hago es una continuación de lo que hice siempre: explorar, descubrir, mezclarme con otras personas, y disfrutar. Como fotógrafo de noticias, estaba acostumbrado a llegar a un país, cubrir la nota y salir hacia otro. Eso es bueno para las noticias, pero no deja tiempo para conocer lugares. Y yo quería explorar; hacer fotografía callejera en libertad; tomar fotos de aquello que me llamara la atención, sin pensar en un reportaje específico; trabajar con las agencias una vez que la noticia ha terminado. Solemos olvidar que lo cotidiano continúa en esos lugares, y mi idea es completar esa otra parte que no llegamos a cubrir cuando hacemos noticias.
Así que aquí, y en mi blog (www.wathejourney.com), podrán
ver un resumen de mis trabajos de prensa y mis fotos del viaje;
todo lo que comenzó como una idea y se fue transformando
en un proyecto.
Es que si piensas demasiado, al final no harás lo que quieres
hacer. En mi caso, yo quería dar la vuelta al mundo y sentí que
podía hacerlo en moto. Y es lo que estoy haciendo.

la tv ha muerto ¡viva latinoamérica!

Colectivo Yunga en Llamas

“La televisión ha muerto” es un proyecto artístico que constituye en sí mismo una denuncia a los medios masivos y hegemónicos de comunicación, su rol en la construcción de un sentido común colonizado y la sujeción de nuestras subjetividades individuales. El nombre del proyecto es una paráfrasis a la polémica y necesaria frase de Nietzsche: “Dios ha muerto”.La búsqueda del proyecto se orienta a dos aspectos fundamentales: El primero es tratar de evidenciar y advertir sobre las formas en que el poder, que a través de los medios hegemónicos ejerce dominio sobre las subjetividades de cada persona,construye e impone “verdades” mediante la repetición sistemática y persistente de sofismas, conceptos, hipótesis, imágenes, sentimientos, etc, que se instalan en nuestro inconsciente. El segundo es interpelar al observador/participante, a fin de “La televisión ha muerto” es un proyecto artístico que constituye en sí mismo una denuncia a los medios masivos y hegemónicos de comunicación, su rol en la construcción de un sentido común colonizado y la sujeción de nuestras subjetividades individuales. 

El nombre del proyecto es una paráfrasis a la polémica y necesaria frase de Nietzsche: “Dios ha muerto”.
La búsqueda del proyecto se orienta a dos aspectos fundamentales:
El primero es tratar de evidenciar y advertir sobre las formas en que el poder, que a través de los medios hegemónicos ejerce dominio sobre las subjetividades de cada persona, construye e impone “verdades” mediante la repetición sistemática y persistente de sofismas, conceptos, hipótesis, imágenes, sentimientos, etc., que se instalan en nuestro inconsciente. El segundo es interpelar al observador/participante, a fin de la tv ha muerto ¡viva latinoamérica! Colectivo Yunga en Llamas movilizarlo hacia la elaboración de una verdad propia y a la toma de conciencia.
La acción se materializa mediante el desarrollo de dos conceptos:los “Objetos metafóricos” en el cual un televisor representa a los medios masivos de comunicación. Los aparatos, colocados en las cabezas de las personas, evidencian la dominación de los medios sobre los individuos. Estas “Evidencias simbólicas” son el registro de la interacción dialéctica entre los objetos metafóricos y los participantes.

Fundación Infoto
Muñecas 393
Tel : (0381) 430 46 87
Correo: fundacion@infoto.com.ar
San Miguel de Tucumán – Argentina

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